¡Dos piezas de moda que no me verás lucir ni aunque me pagues!

Soy fiel amante de la moda. Recuerdo serlo desde niña, cuando veía a mami arreglarse para salir, cuando me perdía en su guardarropas entre sus vestidos de fiesta y tacones altos. Y como fiel amante de la moda, me tomo riesgos calculados a la hora de vestirme. ¡CALCULADOS!, que valga la aclaración. No que no tenga mis pasos en falso de vez en cuando en lo que al estilo se refiere, pero tengo mis límites bien marcados, y hay cosas en las que no me verás ni muerta.

Tú, ¿te atreverías a llevarlas puestas? 

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En esta semana de la moda en Nueva York en la que tanta atención se ha prestado al talento en el diseño (a las tendencias por venir) permíteme recordarte que también hay diseño que sólo pertenece en las pasarelas y que no quiero ¡ni regalado! Me refiero entonces a dos ejemplos, eccéntricas muestras de grandes diseñadore que no sé en qué pensaban cuando las crearon.

El uno es la selección de Marc Jacobs (¡perdóname Marc, pero, ¿qué es eso?), que parece más una bolsa transparente que un ajuar de domingo para ir a la iglesia. La versión en falda de este modelo de plástico cuesta $715.00. (La última vez que chequeé, una caja de bolsas Glad extra grandes cuesta $7.91 por 38 bolsas).

Y está este calzado espeluznante (el fang shoe) es perfecto para la vampiresa en tí (¡¿qué? ¿qué?!). Nada que ver... A la aplaudida diseñadora Iris van Herpen, de The Netherlands, parece que su ángulo futurista y de tecnología en la moda se le trastornó cuando la mordió un vampiro.

Los dos ejemplos son piezas de colecciones de moda donde las reglas ciertamente no aplican, donde la imaginación no tiene límites. A mi parecer LAS DOS pertenecen (con todo el respeto que sus creadores se merecen) ¡en la basura! Mejor dicho, en la basura reciclable para hacer de estos males un bien.

Imágenes vía Getty Images, United Nude