¡Queremos un hermanito! Planificando el segundo bebé

Vamos a ver a qué latina le suena familiar esta historia: digamos que ya pisaste los veintincinco años, trabajas y eres independiente, pero no te has casado. En las fiestas familiares, no faltará una tía que te pregunte ¿cuándo te vas a casar?: “¡Mijita,  no te quedes para vestir santos!”. Digamos que al cabo de un tiempo te casas o simplemente haces una vida de pareja con alguien, en la próxima fiesta familiar, te van a preguntar cuándo vas a tener el primer bebé y apenas tengas el bebecito en los brazos, te van a bombardear preguntándote cuándo tendrás el otro.




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Tener un segundo bebé es una decisión muy personal, en la que que solamente debería intervenir la pareja. Lo primero que debemos hacer las mujeres a la hora de planificar un segundo hijo es asegurarnos de que estamos saludables. Que nuestras condiciones físicas, mentales y emocionales son las más óptimas para darle la bienvenida a la maternidad por segunda vez.

También hay que tomar en cuenta nuestra situación financiera. Debemos analizar si económicamente podremos sustentar a esa criaturita. Mi abuela decía con frecuencia ¡donde come uno, comen tres! Para referirse a la hospitalidad que caraceriza a los latinos, pero a la hora de planificar algo tan importante como  otro hijo es preferible pensar un poco más con el cerebro financiero. Los gastos de alimentación, ropa, niñera –cuando la necesitemos- y educación se van a duplicar y hay que estar preparados para asumirlo.

Hay especialistas que aseguran que lo ideal para tener un segundo bebé es esperar que el primero tenga al menos 18 meses. Otros dicen que después de los dos añitos, cuando ya el hermanito mayor ha empezado a entrenarse para ir al baño. A veces son los mismos niños los que empiezan con la cantaleta de pedir un hermanito. En ese caso, te recuerdo que no te están pidiendo un nuevo vídeo juego, ni ningún otro juguete de esos que después de una semana estarán tirados en el cajón de los juguetes. Tampoco cedas ante presiones de terceros como: “¡mira que ya fulanito está grandecito!, ¡ten el otro!”. Y mucho menos decidas tener otro hijo si tu relación de pareja está tambaleándose. Los niños no son terapeutas de parejas, ni traen un tubo de pegamento bajo el bracito para resolver la situación de ustedes. Al contrario, las cosas pueden tornarse peor.  En mi país decían que los hijos unen y desunen a las parejas. Se trata de una de esas frases populares que encierran gran sabiduría. SI bien es cierto que los niños son maravillosos y se convierten en el motor de nuestras vidas, también lo es que será más difícil vivir  en un eterno noviazgo con tu pareja una vez que llegan los niños. En vez de la botella de vino en las noches, con una cenita romántica, habrá biberones, hora del baño y mucho sueño acumulado. Aunque esa etapa también es rica.

Lo cierto es mi querida amiga, que planificar un segundo hijo es una decisión importante sobre la que debes tomarte un tiempo y analizar si es el momeno ideal o no para dar ese paso. Relájate, ve si estás preparada para hacerlo y vive la aventura de este segundo embarazo, que seguramente no se parecerá al primero. Eso también es importante que lo sepas, cada embarazo tiene sus particularidades, pero de eso podemos hablar más adelante…

¿Crees que existe un momento ideal para tener otro hijo?    

Imagen vía Flickr