Los hombres también se embarazan

Recientemente el cantante británico Robbie Williams, se quejó durante una entrevista que su reciente aumento de peso se debía al embarazo de su esposa. No sólo había ganado barriguita, sino que además tenía náuseas, mareos y dolores de espalda. ¿Será posible o será sólo una puesta en escena más del estrafalario vocalista?

La verdad es que Robbie Williams no está solo en ese barco. Se estima que hasta 65% de los hombres que van a convertirse en papás presentan algún síntoma relacionado a la gestación, muchos de ellos con tal intensidad que hasta puede interferir con sus rutinas diarias. A esto se le conoce como "Embarazo simpático", "Embarazo fantasma" o más comúnmente como Síndrome de Couvade. 

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La palabra viene del termino francés "Couvade" que significa incubar. Los médicos no  la consideran una condición médica real, pero variados experimentos han comprobados que muchos caballeros presentan cambios hormonales, incluyendo un descenso en la testosterona y un aumento en la producción de prolactina.  Los síntomas varían (como en los embarazos reales) pero pueden incluir, además de los inocentes antojos, otros menos simpáticos como: indigestión, cólicos e insomnio. En los casos más graves lo hombres puede ganar hasta 25 libras y además les crecen visiblemente los pechos.

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Lo más curioso es que nadie sabe porqué sucede. Ya que comúnmente le pasa a los primerizos, hay quienes aseguran que es la forma en la que la naturaleza prepara a las nuevos padres, obligándolos de alguna manera a dejar de lado la dureza masculina y sintiendo más empatía tanto con su pareja como por el recién nacido.  Claro que no falta quien piense mal y diga que se trata  más bien de envidia por toda la atención que recibe la mamá o hasta una forma de celos ya que a partir de ahora no será el más consentido de la casa.

Recuerdo que un amigo de la familia era medio famoso por su capacidad de saber antes que la esposa cuando la cigüeña se anunciaba. Le pasó en los tres embarazos y por supuesto no faltaba quien se burlara del tema.  Aun así, él siempre lo reconocía con orgullo y ha sido a todas luces un maravilloso y muy involucrado padre.

En todo caso, aunque la mayoría de las mujeres piensan que es algo muy tierno y se sienta conmovidas por tan evidente expresión de solidaridad, cuando uno tiene la pancita del tamaño de un balón de baloncesto, lo menos que se desea es tener que atenderle los antojos y las náuseas al esposo.  Además sabiendo lo exagerados que son la mayoría de los hombres cuando les duele algo, no quiero ni saber qué pasaría si también le dan contracciones. Me imagino que por algo nos dieron a nosotras el "trabajo" y somos las mujeres las encargadas de llevar la verdadera carga preciosa.  ¿Qué piensas tú?

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Imagen vía Thinkstock