¡Qué bendición es criar a los hijos en un país libre!

La crianza de los hijos  es una tarea que implica una gran responsabilidad. Preocuparnos por su educación, alimentación y su salud mental, física y espiritual es una labor titánica y cotidiana con la que nos enfrentamos día a día.

¿Se imaginan que además de todo esto también tuviéramos que preocuparnos por tener el respaldo de un marco legal y social que respete nuestros derechos? ,¿se están preguntando a qué viene esto?  Pues a que a veces no valoramos lo bendecidas que somos al vivir en un país donde el Estado se rige por las leyes y los derechos humanos son respetados. Sí, tiene sus fallas. Todos los países, por muy democráticos que sean cojean de alguna pata.

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Me tropecé con la noticia de que hace un par de días, 18 familias venezolanas, provenientes del estado Aragua (centro del país), estaban protestando en las afueras del palacio de Miraflores, porque fueron despojadas de unas viviendas que el gobierno les había asignado.  Se armó una trifulca y los llamados escuadrones antimotín (conformados por policías y militares) se presentaron agrediendo y empujando a los manifestantes y los separaron de sus hijos. De acuerdo, al diario venezolano Últimas Noticias, hasta ayer se desconocía el paradero de los menores. Se trata de 25 niños que han sido separados de sus padres y nadie sabe adónde los trasladaron. 

Una de las manifestantes llamada Meleyse Díaz, embarazada de ocho meses y de gemelos, asegura que la golpearon dos veces por el pecho y que después de que se dieron cuenta de su avanzado embarazo, la apartaron a un lado. 

Para cumplir con la objetividad periodística, hemos enviado varios correos electrónicos al departamento de prensa del Palacio de Miraflores, pero no hemos obtenido respuesta.

Más que hacer una nota sobre el abuso de autoridad en algunos países, se me ocurre  reflexionar como madre y ciudadana sobre los deberes y derechos que tenemos los ciudadanos. La protesta cívica es uno de ellos y el voto es otro. Salgamos a votar, en éste y en cualquier país del mundo, ejerzamos el derecho al voto, participemos activamente en la preservación democrática. Quejarnos es fácil, trabajar activamente para que el Estado no se anquilose es nuestro deber y nuestro derecho.

¿Vas a votar?

Imagen vía ervega/flickr