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Antes que nada, es sumamente importante partir del entendimiento de que tener confianza en uno mismo no significa creer que uno puede hacerlo todo, que uno es invencible o se cree un superhéroe; en lo absoluto. Tener confianza en uno mismo es apostar a nuestra habilidad de lograr lo que nos proponemos. "Las personas que confían en sí mismas creen en sus habilidades, sienten que tienen control sobre su vida y creen que son capaces de hacer lo que planean y esperan", explica la Unidad de Apoyo Psicológico de la Pontificia Universidad Católica de Chile en su página web. 

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¿Recuerdas cuando tu hijita caminó solita por primera vez? ¿O cuando te dijo que quería ser astronauta o policía? Los bebés no conocen límites; van aprendiendo lo que pueden y no pueden hacer a medida que van creciendo. De hecho, muchos expertos aseguran que la confianza en uno mismo es una característica innata y que aprendemos a dudar de nuestras habilidades para lograr lo que emprendamos a medida que pasa el tiempo. "Lo primero que tenemos que saber es que la confianza es innata, es una fuerza interior con la que todos los chicos nacen, que los prepara para realizar cualquier aprendizaje que sea necesario", asegura Florencia Andrés, especialista en crecimiento personal y coautora del libro Confianza total.

¿Qué podemos hacer para ayudar a alimentar esa confianza propia en nuestras hijas y que logren desatar su fuerza interior? Hablamos con padres y expertos, y aquí te presentamos lo que nos dijeron. 

Mantén viva la confianza innata en tus hijas. "El rol de los padres es mantener viva esa confianza [con la que nacen nuestras hijas], como quien mantiene vivo un fuego sagrado", asegura Andrés. "Y avivarlo cada vez que sea necesario; es decir, cuando [la niña] tenga que enfrentar nuevos aprendizajes, desde aprender a atarse los cordones, aprender una lengua extranjera o embocar una pelota en un aro". 

Motívalas a practicar un deporte. De acuerdo con Fernando González, traumatólogo y doctor en medicina deportiva, practicar deportes ayuda "a incrementar la autoestima y a desarrollar el pensamiento abstracto a través de nociones como velocidad, distancia, profundidad, fuerza, fuerza de impulso y juego limpio".  Eso sí, es muy importante que incentivemos a nuestras hijas a practicar un deporte que a ellas les guste, no el que querramos nosotros. Y una vez empiecen a practicar, debemos equiparlas con las herramientas necesarias para que desarrollen sus destrezas deportivas. "Es importante que practiquen, se condicionen y gocen del reto", dice Frances Hogsten, cuya hija de 13 años juega varios deportes. Johanna Torres, editora en jefe de MamásLatinas, está completamente de acuerdo. Según ella, el entrenamiento arduo de gimnasia y competir contra otras atletas le enseñaron a su hija "que la práctica y el trabajo duro van de la mano con el éxito en las cosas que te apasionan. Fue lindo verla aprender esa lección casi orgánicamente. También aprendió que en sus manos está alcanzar sus metas". 

Ponlas a prueba en situaciones donde pueden encontrar su fuerza interior. Según la psicóloga Karina Suárez Fernández, presentarles situaciones hipotéticas sobre cómo resolverían un problema es una forma de ayudarlas a desarrollar su fuerza interior. "Situaciones como: ¿Te gustaría ayudar a alguien que está en problemas? ¿A una amiga, quizás? ¿Qué harías? ¿Cómo lo harías?", dice Suárez Fernández. En su opinión, cuando estimulas su capacidad de brindar apoyo a otros, estimulas la creatividad y las opciones de solución germinan. Se dan cuenta de que al ayudar a otros, son capaces de lograr muchas cosas y que, por lo tanto, esa misma capacidad la pueden aplicar a ellas mismas".

Enséñales que lo más importante es lo que ellas piensen de sí mismas y no los demás. "Una manera importante de enseñarles cómo usar la confianza en sí mismas y desatar esa fuerza interior es, primeramente, destacando que lo más importante es lo que ellas piensen de sí mismas y no otros.", dice Idalis Velázquez, experta en entrenamiento físico y madre de dos niñas. Añade que para desarrollar su fuerza interior y la confianza personal deben aprender a aceptarse y amarse primero. Ambas cosas son una herramienta y cualidad esencial para lograr lo que se propongan y vivir una vida en la que desarrollen su máximo potencial. "¡Y estas herramientas están siempre a su alcance!" 

Celebra sus logros y esfuerzos. Según la revista mexicana Padres e hijos, al reconocer los logros de nuestras hijas, les estamos transmitiendo seguridad y las ayudamos a estimular la autoconfianza. Esto las motiva a seguir esforzándose para lograr lo que se propongan. Igual o más importante es reconocer sus esfuerzos: no ganó el partido, pero tuvo un excelente desenvolvimiento en la cancha y eso es motivo de celebración.

Pon mucho cuidado a lo que les dices a tus hijas. Andrés asegura que esto es particularmente cierto cuando las cosas no les salen bien: el momento cuando más necesitan de los padres, entrenadores y maestros. En su opinión, algo a lo que hay que prestar atención desde el primer momento es a la palabra, ya que su postulado es que las palabras de los seres significativos en la vida de una niña no solo dejan huella, sino que también se convierten en gran instrumento de aliento y confianza o en lo contrario. Para esta experta, es importantísimo que las personas a cargo de la educación de las jóvenes sepan que lo que va a determinar el éxito en la vida de una niña es la imagen que tenga de sí misma, puesto que esa es la base de la confianza personal. Según ella, esa imagen se ve reflejada en los tres espejos a donde la niña va a mirarse para ver quién es: los padres, los maestros y entrenadores, y el tercer espejo, que son sus pares.

Repíteles constantemente todas sus cualidades positivas. "Yo creo mucho en las afirmaciones", asegura Velázquez. "Constantemente les digo [a mis hijas] lo inteligentes, fuertes, bondadosas, talentosas y amorosas que son, y que pueden lograr todo lo que se propongan en la vida. Es importante sembrar esa semilla en ellas desde pequeñas y que en los momentos difíciles o cuando el mundo les diga lo contrario, recuerden quiénes son realmente. La confianza en sí mismas y su fuerza interior siempre serán su arma secreta para obtener una vida de mejor calidad".

Demuéstrales que tienes fe en su talento y en su esfuerzo. Como padres, debemos demostrarles con hechos que tenemos fe en ellas y en su talento. No es solo decirles 'creo que lo puedes lograr', sino demostrárselo, apoyándolas y ayudándolas en lo que emprendan. "Llevarla a las prácticas, los juegos, las sesiones de acondicionamiento le debe demostrar que tengo fe en su talento, en su esfuerzo y que la apoyo incondicionalmente", dice Hogsten. "Según ha ido creciendo, hemos podido tener conversaciones objetivas en las que ella reconoce cuando ha hecho un buen trabajo y cuando no. Las charlas ayudan a verbalizar sus preocupaciones o alegrías y juntas podemos reforzar su confianza. Al parecer, según juega y practica en equipos competitivos va adquiriendo seguridad en ella misma y es divino ver su sonrisa y su pasión en la cancha".

Recuérdales momentos de su vida donde demostraron mucha fuerza interior. La doctora Suárez Fernández recomienda, también, "hacerles mención de eventos en su vida donde demostraron su capacidad. Decirles, por ejemplo: A ver, cierra los ojos y recuerda la ocasión en la que ganaste esa medalla. Siente la sensación de aquel momento, asimílala, ahora abre los ojitos y enfrenta tu siguiente reto con esta misma sensación'".