Algo difícil de entender para los padres es que el estrés no tiene que ver con ser niño o adulto. La falsa idea de que los niños no tienen preocupaciones te impide ver la realidad de su mundo. Asuntos como los cambios de domicilio, las visitas a médicos, los exámenes o los problemas con los amigos son estresores que tienen efectos importantes.

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Pregúntate: ¿qué puede resultar amenazador para mi hijo? 1

Pregúntate: ¿qué puede resultar amenazador para mi hijo?

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Conoces a detalle sus miedos y las formas cotidianas que tiene de reaccionar ante los eventos inesperados, conoces su temperamento así que comprende desde sus zapatos lo que le está pasando para que puedas ayudarlo a enfrentarlo de una mejor forma.

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No esperes que reaccione como tú lo harías. 2

No esperes que reaccione como tú lo harías.

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He escuchado a muchas madres decir: "pero de qué te preocupas, si las cosas son sencillas, no exageres”. Si para ti es fácil, no significa que para tu hijo también lo sea. Sé consiente de su madurez y de sus propias formas de adaptarse al cambio. Apóyalo poniéndote en su lugar.

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Ayúdalo a encontrar sus recursos para hacer frente a cada situación 3

Ayúdalo a encontrar sus recursos para hacer frente a cada situación

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No lo sobreprotejas, se trata de que lo supervises y ayudes a descubrir sus propias habilidades para salir de la preocupación que lo inquieta. La pregunta clave es: ¿Qué opciones se te ocurren para resolverlo?

Cuida la relación con papá 4

Cuida la relación con papá

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Evita discutir con papá frente a ellos, este es un estresor infantil muy importante y frecuente. Pregúntale lo que siente o imagina y dale la calma que necesita: "a veces las discusiones nos permiten llegar a acuerdos".

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No lo satures de actividades extraescolares 5

No lo satures de actividades extraescolares

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Es importante que tu hijo tenga un periodo de descanso después del colegio, deja de lado el perfeccionismo y no quieras que aprenda mil cosas a la vez. Dale su espacio, él sabrá aprovechar su inteligencia con el paso del tiempo.

No hables sobre tus preocupaciones económicas 6

No hables sobre tus preocupaciones económicas

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Un paciente me dijo: "era un infierno escuchar a mi madre quejándose todo el día del dinero, yo me sentía tan culpable de estudiar porque pensaba que sus preocupaciones eran mi culpa porque debía pagarme la escuela".

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Evita vivir en el "apúrate" 7

Evita vivir en el

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Planea cada espacio del día y toma el tiempo necesario para cada actividad. Tus prisas pueden generar un ambiente de tensión y el tiempo que convivan no será disfrutable. Te sugiero que intentes ser organizada y verás cómo tu día rinde más.

Enséñalo a expresar sus emociones 8

Enséñalo a expresar sus emociones

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Los estresores infantiles también detonan emociones que necesita expresar, puede que se enoje, se ponga triste o se quede inmóvil por miedo. Refleja lo que ves: "Veo que estás enojado" y después encuentren juntos una solución al problema.

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Ponlo a prueba con pequeños cambios durante el día 9

Ponlo a prueba con pequeños cambios durante el día

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Los cambios ponen a prueba su adaptación, así descubrirá sus propias formas de afrontarlo, desarrollará habilidades y capacidades que le ayuden a encontrar independencia y se sentirá en un ambiente protegido porque ahí estás para darle la contención que necesita.

Ten juegos que incluyan la relajación 10

Ten juegos que incluyan la relajación

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Sacudirse las hormiguitas imaginarias, estiramientos tratando de alcanzar las estrellas, respirar profundo, todos son ejercicios que puedes practicar durante el día para romper la tensión.