Accidente de autobús en Suiza despierta mis más grandes miedos

Las imágenes de un autobús enorme hecho trizas tras el accidente fatal en el que se viera envuelto anoche en Suiza me parecen escalofríantes. Pensar en que lo que comenzó como un viaje de diversión esquiando en las montañas de los Alpes suizos, terminó en la muerte de 22 niños y seis adultos (24 otros estudiantes están hospitalizados), me recuerda por qué como madre siempre siento el miedo de que cosa tal pudiese ocurrirle a mis hijos en alguna de sus excursiones. 

Más bien, diría yo que es como una fobia que albergo--sabe Dios por qué--desde hace mucho tiempo, fobia por la posibilidad de que un accidente en las carreteras como el que dejó 22 niños muertos pudiese marcar la vida de mi familia para siempre.

Advertisement

El fin de semana que viene precisamente mi hija estará viajando con su equipo para unas competencias de baile que las llevará a hora y media de aquí. Rezo porque el conductor del autobús vaya descansado y alerta, y porque las condiciones de tiempo no presenten peligros mayores. Rezo porque ella regrese a casa sana y salva.

En el caso de los estudiantes belgas que viajaban de vuelta a sus casas luego de un maravilloso y divertido viaje, según sus propias palabras en un blog en el que estaban documentando la excursión, todo parecía indicar que estarían junto a sus familias en pocas horas. Más sin embargo, el impacto del autobús contra una de las paredes del tunel por el que viajaban deja a muchos padres, hermanos, abuelos, tíos y amigos en la espera de un encuentro que nunca se dará para ellos.

Lee más ¿Qué más? Tus hijos y los míos, ¿estarán seguros en la escuela?

Es todo un recordatorio de la fragilidad de la vida, y la importancia de vivir cada momento en nuestras vidas y con los nuestros a plenitud. Ese "te amo", ese abrazo o ese beso podría ser el último. ¡Ojalá que no! 

Imagen vía AP