Tuve mi boda en una hermosísima playa y en un típico día soleado de Puerto Rico. ¿Suena de ensueño? ¡Pues lo fue! Mi boda fue el día más memorable en mi vida. Sentí algo indescriptible parada allí con mis más allegados familiares y amigos, e intercambiando votos con el amor de mi vida.

La realidad es que no esperaba que mi boda fuese tan mágica. Es que yo no era una de esas mujeres que había soñado en ese día desde que era apenas una niña. Claro, compré un traje de segunda mano porque para serte franca no podía justificar hacer toda una gran inversión en un traje que usaría sólo una vez en mi vida.

Lo único que siempre supe era que quería tener mi boda en una playa, lo que significó solo una cosa: tendría un destination wedding, una boda lejos de casa y en un lugar exótico.

Para la mayoría de la gente puede que esto no sea gran cosa, pero seamos honestas, soy latina. Obviamente todos y cada uno de los miembros de mi gran familia iban a querer estar presentes, y casarme en una isla del Caribe iba a hacer de esto un reto mayor (aunque la isla sea precisamente de donde es mi familia). Mi familia materna se encuentra entre Brooklyn, Nueva York, y Florida. La de mi papá está basada en Connecticut.

Mi decisión y determinación de hacer la boda en Puerto Rico, obligando a muchos a tener que viajar, no fue algo muy bien aceptado que digamos. Aún así, no me importaba. Mi esposo y yo queríamos tener la ceremonia más íntima posible así que no estábamos tan preocupados porque todas las personas que nos conocían desde la infancia estuviesen presentes.

Así que imagínate la sorpresa cuando recibimos alrededor de 150 respuestas dejándonos saber que, de hecho, estaban felices de viajar a Puerto Rico para nuestra boda. Yo estaba muy emocionada, aunque para decirte la verdad mi esposo todavía confiaba en que mucha gente seguro iba a terminar no asistiendo.

En un abrir y cerrar de ojos, ya era octubre de 2010 y sólo faltaban 10 días para nuestra boda (así es, me casé 10/10/10). Y si supieras que cuando finalmente llegó el día, vi a mi alrededor a las 135 personas que más amo en el mundo reunidos en una playa remota en el sureste de Puerto Rico para celebrar nuestro amor. El sólo pensarlo me llena de orgullo.

Lo único que me da tristeza es que mi abuelita no nos pudo acompañar ya que se nos enfermó poco antes. Yo sentí pena de no tenerla allí conmigo, pero aún así tuve un día mágico sabiendo que estaba teniendo el destination wedding con el que había soñado.

Mi consejo para las novias es el siguiente: si tienes una visión para el día de tu boda, trabaja para hacerla realidad. Todas sabemos lo que queremos--aunque nos confunda todo lo que otros se empeñen en decirnos sobre cómo se supone que sea. Extrañé a mi abuelita y hasta solté una que otra lagrimita por ella, pero nunca cambiaría nada sobre mi boda.

¿Pensarías en tener una boda así aunque implicase pedirle a tus invitados que viajen a un lugar exótico? Cuéntame sobre tu boda...

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Mariela is the Managing Editor of MamásLatinas for Cafemom. She's also a politics and pop culture junkie and lover of all NY sports teams (except the Mets--'cause really, come on).

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MamiV...

Qué bella, me emocioné... Disfruten mucho su matrimonio :-)

 

sachi

hola saves me alegra pok yo estoy planiando mi boda pero pues tanvien  pienso que no devo gastar en algo tancaro y usarlo soolo una ves .asi que comprare uno de segunda mano ..y muchicimas felicidadez . y bendiciones .

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