Algo me falta, me siento vacía, no sé qué quiero, nada me llena,  me siento como un robot… Todas estas frases las escucho con frecuencia en la consulta cuando el sentido de vida se esfuma. Si quieres encontrar un motivo que te llene, deshazte de estos lastres que solo envenenan tu alma, aquí te digo cómo.

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Imagen vía Corbis

Miedo 1

Miedo

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¿Cuántas veces has dejado para mañana lo que puedes hacer hoy? Cierra tus ojos e imagina que ya está hecho y siente que ¡lo has logrado! Busca un pequeño paso para avanzar hoy, quizá la llamada que has postergado o esa visita que no has hecho. Acercarte poco a poco a tu objetivo.

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Control 2

Control

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Acéptalo, ¡no puedes tener todo bajo control! Si eres intolerante, perfeccionista y rígida, será muy difícil que logres encontrarle sentido a tu vida. Ponte como reto diario escuchar al menos una vez al día el punto de vista de alguien más. Ojo, no interrumpas ni les digas que están equivocados, primero prueba.

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Autocompasión: “pobre de mí” 3

Autocompasión: “pobre de mí”

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No eres víctima de nadie, cada decisión que has tomado ha sido porque has querido. Olvídate de sentirte débil, no eres una niña pequeña y tienes todo para lograr lo que te propongas. Haz una lista de aquello en lo que te sientes poco capaz y en lugar de preguntarte: ¿Por qué no podría?, ahora pregúntate: ¿Por qué SÍ podría?

La amargura 4

La amargura

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Es tu decisión ver un vaso medio lleno o medio vacío, la cantidad de agua es la misma. Si perdiste tu espontaneidad, por favor no culpes a nadie por ello, mejor concéntrate en recuperarla. Ponte el objetivo diario de disfrutar al menos una situación, y en la noche, haz la recapitulación de todo aquello que SÍ pudiste disfrutar.

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La dependencia excesiva 5

La dependencia excesiva

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Cuando tu tranquilidad depende de algo o de alguien, te conviertes en esclava y tus pensamientos solo giran alrededor de eso. Ponte a prueba y de manera progresiva suelta tu adicción, por ejemplo, si sientes que no puedes vivir sin la llamar a alguien, hazlo un día sí y un día no, o si debes dejar el chocolate hazlo igual. Así hasta que recuperes autocontrol.

Pensar en lo peor 6

Pensar en lo peor

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Cierra tus ojos por un momento e imagina tu platillo favorito ¿A poco no sentiste antojo? Si esto pasa con tu platillo imagina lo que pasará con tus pensamientos pesimistas. Así que en lugar de pensar en lo peor, mejor conéctate con momentos en donde todo ha salido como tú esperas y respira esa sensación.

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Resentimiento 7

Resentimiento

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Revivir tu enojo daña tu mente pero también tu salud física. Escribe una carta expresando tu coraje y la forma en cómo esto te afectó a lo largo de tu vida. Léela en voz alta convencida de que no le darás más poder sobre tu tranquilidad. Quémala y conéctate con la sensación de soltar ese recuerdo y verbalmente repite 3 veces te suelto.

Los prejuicios 8

Los prejuicios

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Si dejas de hacer algo o haces algo por miedo al qué dirán, significa que estás dando demasiado peso a las habladurías y eso te mantendrá sentada y encadenada. Si lo que quieres es ponerte de pie y correr para ser feliz, pues solo se tú, recuerda que los demás hablarán de todas formas.