La abuela Diana Nyad logró algo que ni una quinceañera podría

Tremendo ejemplo nos acaba de dar Diana Nyad quien a los 64 años de edad logró hacer realidad el sueño que persiguió durante 35 años al completar exitosamente el trayecto de Cuba a la Florida nadando. Diana consiguió un récord histórico en su quinto y último intento por nadar 165.7 kilómetros desde Cuba hasta Key West en más de 53 horas nadando sin aletas, ni jaula protectora de tiburones. Al completar su sueño, Diana gritó a los cuatro vientos a través de CNN que "nunca nos debemos dar por vencidos", y que "nunca eres muy viejo para perseguir tus sueños". Sin embargo, Diana no ha sido la única mujer madurita que ha logrado lo que parece imposible, algunas abuelas son realmente dignas de admirar.

Advertisement

Lee más en ¿Qué más?: Los famosos transmiten su amor por el ejercicio a sus hijos

Otra mujer que logró cumplir su sueño de convertirse en la paracaidista con mayor edad fue Mary Amstrong, una abuela que decidió celebrar su cumpleaños 90 saltando en paracaídas a 12 mil pies de altura. Nola Ochs, por su parte, se convirtió en la mujer con mayor edad en graduarse del College a los 95 años. Ella decidió comenzar sus estudios tras la muerte de su esposo, y cuando tenía 65 años, Nola  se graduó el mismo día que su nieta.

En octubre del año pasado, Lew Hollandler se convirtió en la segunda persona que a los 80 años logra completar el campeonato mundial de Ironman en Hawaii. Para este año, Lew desea convertirse en la persona de mayor edad en completar las duras competencias en natación, ciclismo y atletismo.

Historias como ésta son un verdadero ejemplo para nosotras las mujeres. La historia de Diana realmente me conmovió positivamente además de inspirarme a correr mi primera maratón. Como ella misma dijo, su meta no era necesariamente el deporte sino demostrar que uno nunca debe darse por vencido y que es importante cumplir aquellos sueños que están en nuestro corazón.

A veces los olvidamos o los dejamos de lado porque pensamos que ya no tenemos edad para ello o que es más fácil, y esto es un gran error. No importa la edad que tengas, los límites a nuestros deseos los ponemos nosotras. Si todavía no has comenzado a realizar tus sueños o meta, a lo mejor la historia de Diana te sirve de inspiración para lograr aquello que no has conseguido. 

Imagen vía Getty