Resolución navideña: ¡libérate de las garras del perfeccionismo!

Confienso que hace un tiempo padecía de ese mal que llaman "perfeccionismo". Le tenía pavor a los errores, detectaba los defectos y sentía que sólo sería amada y aceptada si lograba perfección en todo lo que hacía. En ese tiempo pensaba que esta actitud era un deseo de superación, un deseo de hacer las cosas bien.

Sin embargo, con el tiempo me di cuenta que ese perfeccinismo no me servía para nada. Me atrapaba en un círculo vicioso que no me dejaba disfrutar la vida, ni ser feliz ni alcanzar mis más preciadas metas. No me curé de la noche a la mañana, pero sí recuerdo que un año mi única resolución fue eliminar el perfeccionismo de mi vida.

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Después que lo logré sentí una gran liberación. Empecé a disfrutar más de mi vida, de todo lo que hago, de todas las oportunidades que se me presentan para aprender y crecer.

Ahora que se acerca el momento de hacer resoluciones para el Año Nuevo – sobre todo hoy que estamos en vísperas de Navidad- creo que es un buen momento para reflexionar sobre este tema. No te dejes vencer por el perfeccionismo. Si eres perfeccionista, he aquí lo que puedes hacer para empezar a superar este malestar.

Cambia el discurso de tu mente: La mayoría de las personas perfeccionistas tienen una voz en la mente que se critica constantemente . Empieza a cambiar este discurso de negatividad. Sustituye tus pensamientos negativos por pensamientos que te aprecian y valoran. Los ejercicios de meditación que ayudan a vaciar la mente también son una excelente manera de empezar a cambiar esta tendencia.

Mira el lado positivo: Si eres perfeccionista, es casi seguro que te fijes únicamente en los errores, en los defectos o en lo que está mal, tanto contigo misma como con las demás personas. Empieza a sanar esta tendencia tomando una decisión consciente de prestar atención a las cosas positivas. Por ejemplo, si no te gusta algo del trabajo que hiciste hoy, fíjate en cinco cosas positivas de tu trabajo.

Haz cambios pequeños de una manera gradual para alcanzar tus metas: Las personas perfeccionistas tienen la tendencia de establecer metas que no son realistas. Quieren llegar a su meta sin cometer errores y sin tener tiempo para aprender a hacer los cambios necesarios. Esto causa mucho estrés.

Es mejor establecer metas más accesibles. No tienes que renunciar a tus metas grandes. Sólo tienes que darte más tiempo y espacio para alcanzarlas diviéndolas en pasos más pequeños.Celebra cada logro cada vez que alcances una de tus pequeñas metas. Empieza a ver los errores como una parte natural de la vida. ¡Son flechas que te indican el camino correcto!

Aprende a lidiar con las críticas: Si siempre piensas que las críticas son un ataque y te pones a la defensiva, entonces pierdes la oportunidad de aprender de tus errores. Las críticas constructivas, si las escuchas sin juzgarte ni defenderte, te pueden ayudar a mejorar tu trabajo, tu vida y tu persona. Recuerda que los errores, cuando se entienden, son una excelente manera de aprender y crecer.

Disfruta cada minuto del proceso: Las personas perfeccionistas se enfocan siempre en el resultado y se torturan cuando el resultado no es perfecto. La trampa es que el resultado nunca termina siendo perfecto, porque esa "perfección" suele ser inalcanzable. Para empezar a superar esta tendencia, enfócate más en disfrutar el proceso de alcanzar una meta, que en la meta en sí. Regocíjate con todo lo que aprendes en cada etapa y con todo lo que recibes cada día.

¡Que el 2013 sea un año en el que te aprecies más tú misma con todas tus virtudes y defectos!

Imagen vía Thinkstock

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