Esta mañana aquí en la oficina compartíamos con entusiasmo todo tipo de anécdotas de nuestras celebraciones del 4 de julio. Entre el cuento de una y otra, nos topamos con la noticia de una desgracia que se dio anoche en Oyster Bay, Long Island, donde murieron tres niños en un accidente en bote luego de haber disfrutado con tantos otros del espectáculo de fuegos artificiales que se da en ese área todos los años.

Quedé petrificada al pensar que ahí, a esas horas, me encontraba yo con mi familia en otro bote, felices sintiendo la dicha de haber pasado una noche tan memorable. Claro, que para nada estábamos al tanto de que no muy lejos allí mismo se estaba dando una desgracia tal para otras familias.

No voy a negar que fue entonces, esta mañana, con un tanto de sentido de pena que contaba yo lo bien que nosotros la habíamos pasado. Como tantas otras familias, llegamos a las aguas de Oyster Bay a eso de las 6 de la tarde en busca de la mejor vista de los fuegos artificiales. El viaje en velero había sido mágico con un perfecto atardecer para pintar el más espectacular paisaje. Nadamos, comimos, y disfrutamos de unos fuegos artificiales magníficos.

Antes de partir nuestro capitán (un marinero retirado del Coast Guard), nos había explicado las medidas preventivas que harían de nuestra aventura una segura y para recordar. Él también iba con el espíritu de pasarla bien, pero su sentido de responsabilidad sin duda era imperativo, y con las noticias del fatídico accidente no muy lejos de nosotros, hoy doy gracias a Captain Nick por haber tomado mi vida y la de mi familia en sus manos con tanta seriedad.

Sabe Dios cuál haya sido la razón del susodicho accidente que ahora no me puedo quitar de la cabeza. Pensar que 27 personas iban en un bote con el mismo deseo de sana celebración que mi familia, y la noche para ellos tuvo un final tan distinto y trágico. Me hace pensar que lo que el destino depara para cada cual está fuera de nuestro control, pero a la vez me pregunto si hubo medidas de seguridad que no se tomaron en el caso de este bote que se viró sin conocerse ahora aparente causa.

Imagen vía NBC

About the author

Johanna, our EIC, has enjoyed a twenty something year-old career that has taken her from TV, to print, to digital, and has loved every minute of it all (that's a lot of minutes!).  She's crazy about beauty products and loves shoes.

Read More
Filed Under: array
LIKE WHAT YOU JUST READ?
Click LIKE below to find other posts like this one!
Keep Reading

Spang...

¡Qué triste!

regal...

¡Muy lamentable !

1-2 of 2
To leave a comment on this story, please log in with:
  • Facebook
  • MamásLatinas
  • Comment as a Guest
you are logged in as (logout)
Submitting comment, please wait...