CollageLos médicos especializados en la audición no recomiendan meter nada dentro de los oídos; especialmente, los hisopos, ya que pueden causar daños serios. Muchos sugieren limpiar el exceso de cera con agua, pero jamas con utensilios. Mira los riesgos que corres, si usas los copitos de algodón. 

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Empujas la cera al interior del oído 1

Empujas la cera al interior del oído

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Cada vez que limpias los oídos con hisopos, empujas la cera al interior del canal auditivo. También, dejas residuos de algodón que pueden tapar el canal y contribuir con la pérdida de audición.

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Perforas el tímpano 2

Perforas el tímpano

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Si el hisopo se mete profundamente, puede perforar el tímpano, y causar daños serios a la audición.

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Ocasiona el oído de nadador 3

Ocasiona el oído de nadador

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Esta enfermedad crónica es común en los nadadores, pero también en las personas que se limpian mucho los oídos con hisopos. Es importante no eliminar la cera natural, ya que esta crea una barrera protectora y previene infecciones.

Trastorno del canal auditivo 4

Trastorno del canal auditivo

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El canal auditivo es el lugar por donde sale la cera, gracias a unas células especializadas que producen la sustancia, cuando el oído la necesita. Cuando limpiamos esta cera con los hisopos, alteramos el proceso natural y se genera un trastorno auditivo, el cual produce mucho dolor.

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Pérdida del líquido auditivo 5

Pérdida del líquido auditivo

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Esto sucede cuando las membranas del tímpano se irritan y se ponen delgadas, a causa de la fricción creada al limpiar los oídos con los copos de algodón. Se hace una perforación diminuta, y se pierde el líquido auditivo, lo que ocasiona mucho dolor y tapa los oídos.

Genera infección 6

Genera infección

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La cera tiene propiedades antibacteriales que previenen la incursión de gérmenes y agentes foráneos al interior del oído. Cuando se elimina la cera con los hisopos, el oído queda completamente desprotegido y vulnerable a infecciones.