Evita este cáncer que ataca más a las latinas

Cuando escuchamos la palabra  "cáncer" a menudo nos asustamos y pensamos que no podemos hacer nada para evitar esta enfermedad. Sin embargo, esto no es cierto. Existen algunas medidas de prevención que se pueden tomar para prevenir o detectar a tiempo ciertos tipos de cáncer. Ése es el caso del cáncer cervical.

El cáncer cervical, o cáncer de cérvix, es el segundo cáncer más común entre mujeres a nivel mundial. En un tiempo fue la causa principal de muerte causada por cáncer entre las mujeres estadounidenses. Pero esta realidad ya no es así para muchas mujeres en Estados Unidos.

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Las pruebas que detectan la presencia de células cancerosas en el útero antes de que se conviertan en cáncer han disminuido el número de mujeres estadounidenses que contraen esta enfermedad en un 75 por ciento. Éstas son muy buenas noticias. Pero desafortunadamente, la realidad de las mujeres hispanas es otra.

Las mujeres hispanas, tanto en Estados Unidos como alrededor del mundo, siguen padeciendo de cáncer cervical a niveles desproporcionados. Según informa el Instituto Nacional del Cáncer, el riesgo de cáncer cervical en Estados Unidos es 70 por ciento mayor para una mujer hispana que para una mujer blanca no hispana.

Lo más triste de estas estadísticas es que la mayoría de las muertes causadas por cáncer cervical se podrían evitar si las mujeres se hicieran con regularidad las pruebas que detectan el cáncer cervical en sus primeras etapas. ¿Te has hecho tú la prueba de Papanicolaou?

Aunque a veces nos puede parecer una prueba un poco incómoda, esta prueba nos podría salvar la vida. La prueba de Papanicolaou puede detectar si en el útero existen células cancerosas. Cuando estas células se detectan a tiempo el cancer cervical se puede evitar con el tratamiento adecuado.

Las medidas que podemos tomar para protegernos contra el cáncer cervical son sencillas. He aquí lo que recomienda el Instituto Nacional del Cáncer:

Hazte la prueba de Papanicolaou cada tres años, a partir de los 21 años de edad. Las mujeres que han recibido la vacuna contra la infección del virus de papiloma humano (VPH), también deben hacerse la prueba de Papanicolaou de cada tres años.

Presta atención a los resultados de la prueba de Papanicolaou. Si el médico te recomienda otras pruebas, hazlas.

A partir de los 30 años de edad, puedes acompañar la prueba de Papanicolaou con un análisis que detecte la infección por VPH. Las infecciones por VPH son muy comunes. La mayoría desaparecen por sí solas. Pero si no desaparecen, entonces estas infecciones se pueden convertir en cáncer. Si se detectan a tiempo, los tratamientos adecuados pueden evitar que se conviertan en cáncer.

Las vacunas contra el VPH son otra medida de prevención efectiva si se reciben antes de que suceda una infección por VPH. Este virus se contagia por contacto sexual, aún cuando se usan condones. Por eso, estas vacunas se recomiendan para las mujeres jóvenes antes de que empiecen a tener relaciones sexuales. Las vacunas contra el VPH se recomiendan para las niñas a partir de los 9 años de edad o para las mujeres hasta los 26 años de edad.

Si quieres más información acerca de cómo prevenir el cáncer cervical y otros tipos de cáncer, visita www.cancer.gov/espanol o llama al Servicio de Información sobre el Cáncer del NCI al 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER). 

Imagen vía Thinkstock