¡No comas por estrés! Aprende cómo controlarte

¿Será verdad que el estrés nos puede dar hambre? Es posible que en algún momento de tu vida hayas sentido un hambre voraz después de pasar un mal rato, y que para saciar esa hambre te hayas comido una barra de chocolate o un helado. Pero ¿es realmente hambre o un hábito?

Según los expertos, el estrés estimula hormonas que nos hacen sentir hambre. Pero esa sensación de hambre puede desaparecer una vez lidiemos con el estrés de una manera efectiva.

Advertisement

El problema surge cuando una persona no sabe lidiar con el estrés de una manera saludable, y come, intentando sentirse mejor. Este hábito es un comportamiento aprendido. A menudo se aprende durante la infancia.

Este hábito es muy común en la cultura latina. No es extraño que nos ofrezcan una tacita de café, unas galletitas o un dulce para hacernos sentir mejor cuando estamos pasando por un momento difícil. Sin embargo, si siempre recurrimos a la comida para lidiar con el estrés, entonces pondremos nuestra salud en peligro.

Para romper con este hábito, es esencial aprender a manejar el estrés de maneras que no incluyan la comida. He aquí algunas sugerencias:

Escucha tu cuerpo: Antes de comer, date tiempo para sentir tu cuerpo. Respira profundamente y siente la sensación de estrés que se acumula en tu estómago. Después de respirar un rato tranquilamente, pregúntate si realmente tienes hambre.

Date tiempo para sentir tus emociones. Mientras más situaciones de estrés enfrentes en tu vida, más tiempo necesitas para sentir tus emociones y dejar que fluyan de una manera natural. Si necesitas apoyo, llama a una amiga con la que puedas desahogarte.

Haz ejercicio. Hacer ejercicio con regularidad ayuda a reducir el estrés. El ejercicio ayuda a liberar endorfinas, esas maravillosas hormonas que combaten el estrés. Si haces ejercicio cuando te sientes estresada, en vez de comer, te sentirás mejor inmediatamente.

Ten una actitud positiva. Enfrenta tus problemas con una actitud positiva. Date tiempo para reflexionar acerca de las soluciones posibles. Si tu mente tiene pensamientos negativos respecto a la situación que estás enfrentando, te estresarás más.

Relájate. La relajación es tan importante para la salud como la alimentación sana. Procura hacer algo a diario que te relaje. No tiene que ser algo complicado, puede ser tan sencillo como escuchar una canción que te gusta, bailar en tu sala al ritmo de la salsa, o mirar un atardecer.

¿Quieres encontrar a otras mamás como tú? ¡Sigue a MamásLatinas en Facebook!

 Imagen vía Thinkstock