La gelatina de leche es una tradición en mi familia; desde pequeña ha sido parte de nuestras celebraciones y nuestra vida diaria. Aquí te cuento mi historia y te comparto la receta.

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Desde que tengo uso de razón, recuerdo la gelatina de leche como una de esas delicias que encontraba en el refrigerador de mi casa. Cualquier hora era buena para disfrutarla: como desayuno, merienda o postre. Pero también es una tradición de la familia Martínez. Verás, mi familia en México sirve el pastel de cumpleaños o aniversario acompañado de una rebanada de gelatina de leche. ¡Es la verdad!

La historia se remonta a la época en que mi bisabuela tenía un puesto de leche en el mercado en un pueblito del centro de México. Podríamos decir que la leche es uno de esos productos originales que llegaba de la granja a la mesa. La leche se vaciaba en grandes tinajas de metal y las familias venían con sus jarras a comprar la leche por litro. Yo no había nacido aún cuando mi bisabuela tenía la lechería, pero sí recuerdo que de niña, mi mamá me mandaba cada tercer día a "la esquina" donde un vecino vendía la leche. Lo recuerdo como si fuera ayer.

Volviendo al tema del negocio de mi bisabuela, te cuento que con el tiempo creció tanto que empezaron a producir queso, mantequilla y las famosas gelatinas de leche. Y por más de cien años fue el lugar más popular en el pueblo para disfrutar de una gelatina durante las tardes.

De la granja a tu familia
Esta es una historia que me gusta recordar porque es una parte vital de mi infancia. Recuerdo ayudar en la tienda lavando cucharas o revolviendo litros de leche con canela con unas palas de madera tan altas como yo. Y estos recuerdos me hicieron pensar que el mundo ha cambiado y que mis hijos no tuvieron esta experiencia de ver como la leche llegaba fresca del lechero a su mesa. Para ellos, la leche llega en un galón que compramos en el supermercado.

Pero ¿sabías que mucha de la leche que compras en el supermercado llega generalmente en dos días, fresquecita y directamente de muchas granjas familiares ubicadas aproximadamente a  300 millas de tu tienda más cercana? Esto lo aprendí de Fuertes con Leche y me hizo pensar que no es tan diferente después de todo.

Pero algo en lo que muchas mamás coincidimos es que un vaso de 8 onzas de leche es una manera rápida y deliciosa de proveer a nuestros hijos con nueve nutrientes esenciales, incluyendo 8 gramos de proteína, calcio y vitamina D. ¡Qué buena manera de empezar el día! Es por esto que forma parte de nuestro desayuno diariamente.

¿Cuál es la manera preferida de tus hijos para tomar leche?

Ahora te invito a preparar mi receta de gelatina de leche, sírvela en el desayuno, como snack después de la escuela, como postre después de la comida o bien puedes seguir mi tradición y servirla con pastel en tus fiestas. Espero que te guste.

Gelatina de leche

Ingredientes

  • 4 tazas de leche baja en grasa (low-fat)
  • 1-2 rajas medianas de canela
  • 4 paquetes de 7 gramos cada uno de grenetina natural sin sabor
  • 1 taza de agua fría
  • 1 taza de leche condensada azucarada desgrasada (fat-free)
  • Bayas (o frutos rojos), opcional

Procedimiento
Pon a calentar la leche con la canela a fuego medio. No la pierdas de vista, porque se calienta rápido.

Mientras la leche se calienta, disuelve la grenetina en la taza de agua fría. Verás que pasa de un estado líquido a una especie de gel.

Cuando la leche suelte el hervor, baja la temperatura, agrega la grenetina y disuelve bien.

Apaga el fuego, agrega la leche condensada y revuelve hasta integrar completamente. Deja enfriar por 10 minutos o hasta que esté tibia.

Cuela esta mezcla en una jarra para retirar los pedazos de canela, luego vacía la leche a un molde para gelatina o en vasos individuales.

Métela en el refrigerador hasta que esté firme. Esto tomará varias horas. Yo recomiendo que la prepares la noche antes para que se refrigere toda la noche, o bien temprano en la mañana del día que la quieres servir.

Para desmoldar, con un cuchillo o picahielo, separa cuidadosamente la gelatina de la pared del molde. Calienta agua y vacíala en un recipiente hondo. Sumerge el molde con la gelatina por unos segundos. Coloca un platón encima y con un movimiento rápido y preciso, voltéalo.

Levanta el molde cuidadosamente.

Sírvela con bayas si lo deseas.

¿Qué te pareció?

Te invito a que visites la página de Fuertes con Leche, donde encontrarás muchísima información interesante sobre nutrición, vida sana, programas y más. Además podrás ver tentadoras recetas, como las que Chef Giorgio Rapicavoli, embajador de la fuerza, comparte con todos nosotros.

Silvia nació y se crió en México, donde trabajó como ejecutiva de recursos humanos y profesora universitaria.  Silvia entonces se mudó a California donde vive desde hace 11 años con su esposo y dos niños muy activos. Ella fundó MamaLatinaTips.com en abril del 2009 y es además socia y jefa de edición de DisneylandiaAlDia.com, el primer blog en español sobre el parque de Disneylandia en California.

Gracias a nuestros amigos de Milk Life por patrocinar esta receta familiar. Como siempre, los comentarios, las opiniones y el gusto por tomar leche todos los días son míos.