Desde que el mundo es mundo me he cuidado para no engordar. Vengo una familia donde hay una historia de diabetes y cáncer. Quien me conoce "de ahora" cree que he sido bendecida porque soy "menuda" y ni cuando engordo me veo grande. Pero la verdad es que detrás de esa aparente delgadez lo que hay es determinación. Sigue leyendo para que veas TODO lo que he hecho para no aumentar de talla.

Lee más en ¿Qué más? 10 Alimentos que debes comer para quitarte esa odiosa grasa de la cintura

Quienes me conocen de siempre, saben que mantenerme en mi talla es el resultado de una voluntad indoblegable. Me refiero a que soy adicta a la comida y si por mi fuera comería a todo el día.

Tuve la fortuna de haber sido nadadora de niña y ahora aunque ni nado ni me ejercicio tanto como quisiera y debiera, trato de mantenerme activa y para no privarme de comer lo que me gusta he optado por reducir el tamaño de las porciones que como.

No obstante mis esfuerzos, el paso inexorable del tiempo hace que cada vez sea más difícil no acumular grasa en la cintura y la espalda (sí, en la espalda). Y como estoy convencida de que somos lo que comemos, he incorporado algunos alimentos a mi dieta, reducido el consumo de otros y así voy.

Mi conclusión es que no hay nada milagroso. Que hay que perseverar y ser consistente, y que definitivamente hay que comer menos. Pero además hay que cuidar lo que comemos. Mira la galería de fotos para que veas qué comer para achicar la cintura y aplanar el vientre.

Imagen vía Enriqueta Lemoine

Leche de almendras 1

Leche de almendras

Imagen vía Enriqueta Lemoine

Tiene muchas menos calorías (apenas 30 por cada taza) que la leche que tiene 150, y la leche descremada que tiene 90. Es un excelente sustituto de la leche.

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Piña 2

Piña

Imagen vía National Honey Board

Diurética y anti inflamatoria, la piña es además rica en fibra. Y hasta la corteza es aprovechable si la hierves y luego tomas el agua. Magnífica para desintoxicarte.

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Lácteos descremados 3

Lácteos descremados

Imagen vía Enriqueta Lemoine

Son ricos en proteína y calcio. Pero ojo: cuida que sean descremados o desnatados. Incluye yogur, leche y quesos bajos en grasas. Mucho ojo con los quesos: yo los adoro pero tienen mucha grasa.

Avena 4

Avena

Imagen vía Enriqueta Lemoine

Imprescindible. Es rica en fibra y por lo mismo ayuda a mejorar la función intestinal. También ayuda a combatir el colesterol malo. Te hace sentir satisfecha y a controlar el apetito. Con leche de almendras, un poco de canela y vainilla, es una delicia con frutas para el desayuno.

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Frutas cítricas 5

Frutas cítricas

Imagen vía Enriqueta Lemoine

Las frutas cítricas incluyendo limas, limones, mandarinas, naranjas de todo tipo y especialmente la toronja , son riquísimas en vitamina C y ayudan al organismo a procesar grasas y regular la insulina que favorece el aumento de peso.

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Chía 6

Chía

Imagen vía Enriqueta Lemoine

Este es mi último gran descubrimiento. La uso en ensaladas, en la masa de las arepas y de la pizza, me la tomo en aguas frescas y en licuados. Es riquísima en fibra soluble e insoluble, por lo que es magnífica para aplanar el abdomen. Pero además tiene más calcio por peso que la leche y más omega-3 que el salmón.

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Vegetales verdes 7

Vegetales verdes

Imagen vía Enriqueta Lemoine

En este grupo se incluyen las espinacas, arugulas, berros, brócoli y por supuesto la col rizada. Todos estos vegetales son ricos en fibra, lo que favorece la función intestinal, y además aportan nutrientes incluyendo vitaminas y minerales.

Quínoa 8

Quínoa

Imagen vía Enriqueta Lemoine

No podía terminar este post sin recomendarte de corazón que incluyas la quínoa en tu dieta. Pero no sólo como un suplemento, sino como un ingrediente principalísimo. La quínoa es rica en proteína y fibra y está considerada un súper alimento por todos los nutrientes que aporta.