Violeta Parra y otros latinos llegan al Festival de Sundance

Debe haber muy poca gente a quien no le guste el cine. En lo personal, para mí el séptimo arte ha sido como un amigo cercano, que me ha acompañado en buenos y malos momentos.

No quiero caer en lugares comunes, ni en frases hechas, pero el cine y su magia me han hechizado desde que era una niña. Hay películas con las que he llorado, me he reído y hasta he hecho terapia. ¡Lo juro!

 

Advertisement

Como en todos los aspectos de la vida, hay unas cintas maravillosas. Otras pésimas y algunas que sirven para pasar el rato y ya. Sea como sea son películas que están afuera como los zarcillos, esperando a que alguien se las cuelgue…

Lo que no podemos desconocer es que a los largometrajes, cuando no tienen por detrás la maquinaria hollywodense de promoción y distribución, se les dificulta mucho más llegar hasta los espectadores. Por eso es que debemos aplaudir de pie iniciativas como el Festival Sundance, que se lleva a cabo anualmente en Utah. Fundado en 1978, este encuentro internacional ha abierto las puertas a los realizadores estadounidenses e internacionales. La edición de este año comienza hoy y se extenderá hasta el 29 de enero.

En esta oportunidad, entre la selección latina se cuentan los films: A cadeira do pai (Brasil, Luciano Moura), El último Elvis (Argentina, Armando Bo), Gypsy Davy  (Israel, EE.UU., España, Rachel Leah Jones), Madrid, 1987 (España, David Trueba), Violeta se fue a los cielos (Chile, Andrés Wood) y Young & Wild (Chile, Marialy Rivas).
  

Te damos una probadita…

Madrid, 1987 (España, David Trueba)

Sinopsis: En un caluroso día de julio, en 1987, Miguel, un veterano periodista se encuentra en un café madrileño con Ángela, una estudiante de periodismo. Desde el primer momento se da entre ellos una fuerte atracción, además de que tendrán que sobrevivir un encuentro muy particular…

El último Elvis (Argentina, Armando Bo)

Sinopsis: Carlos Gutiérrez (Elvis) es un cantante que se cree la encarnación de Elvis Presley. Lo emula y vive la vida como si fuera su ídolo, negándose a sí mismo. Está separado, tiene una pequeña hija llamada Lisa Marie y, está por cumplir la edad que tenía Elvis Presley cuando murió, así que su vida está en un completo vacío.

Violeta se fue a los cielos (Chile, Andés Wood)

Con esta película, simplemente no puedo escribir una sinopsis oficial. Yo pertenezco a la generación de latinoamericanos, cuyos padres crecieron escuchando a Violeta Parra. Su canto llegó a mí, como sinónimo de sensibilidad, espíritu de lucha y de justicia. Violeta y su honestidad hecha palabras y canciones incomodaban a los poderosos, al punto que las botas militares chilenas no le perdonaron tanta inteligencia, tanta cultura y tanto tino a la hora de decirles las verdades. La asesinaron cobardemente, pero como ella es eterna, no sólo se ha mantenido vivita y colenado entre nosotros, sino que ahora se da el lujo de llegar al Festival de Sundance.

Imagen vía Andrés Woods Producciones/Sundance