ENTÉRATE: Edith González confesó su placer más íntimo y es algo que odio (EXCLUSIVA)

Cuando pienso en Edith González lo que me viene a la mente es Corazón Salvaje y se ve que a ella también, porque cuando le pregunté que tipo de personaje le gustaba interpretar, de la primera de la que me habló fue de Mónica, aquella mujer fuerte y decidida, pero a la vez tierna, que enamoró a Juan del Diablo. Pero no fue de lo único que conversamos. Me contó de su matrimonio, de su hija y de su hijastra, de sus secretos de belleza y hasta de algo que de verdad me dejo con la boca abierta y las cejas para arriba: Su placer secreto.

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La charla se realizó en el marco de su trabajo como imagen del suavizante Suavitel Fast Dry. A decir verdad, Edith no es la primera famosa en la que piensas cuando hablamos de lavandería, pero luego tiene lógica cuando la escuchas hablando de cómo crió por varios años a su hija sola y aprendió la necesidad de buscar mecanismos eficientes para cumplir con su trabajo y atender a la niña.

"Tengamos ayuda o no, las mamás siempre estamos corriendo de un lado para el otro, tratando de hacerlo todo y muchas veces se nos olvida de que nuestra función más importante no es hacerlo todo bien, si no escuchar a nuestros niños. Saber quiénes son, qué les pasa, qué piensan", me dijo. "Las mamás necesitan espacio para ser 'orejas".

Me dijo algo bien cierto: "Cuando los niños son pequeños nos desvivimos por oirle cualquier balbuceo y luego vivimos mandándolos a callar. Hay que oirlos".

Esa visión se le hizo esencial cuando hace unos años decidió casarse con el empresario Lorenzo Lazo. "La hija de él ya está grande. Nunca me tocó plantearme lo de ser madrastra, si no amiga. Pero para Constanza y para él sí fue un ajuste, porque ella estaba acostumbrada a no compartirme. Él ya tenía tiempo sin adaptarse a las demandas de un niño pequeño".

Sin embargo, asegura que hasta ahora su familia ha sido muy exitosa y su palabra mágica es "querer". "Todos tenemos ganas de que funcione y con eso nos va muy bien".

Con  tan solo verla, nadie podría decir que está por cumplir 50 años este diciembre y me dejé llevar por la curiosidad y le pregunté. "Tomar agua y dormir. Parece poca cosa, pero hidratar el cuerpo y dejar que descanse te mantiene bella y joven", afirmó y ¿cómo no creerle?

Su carrera parece haber sufrido una especie de hipo este año, con los problemas de organización y presupuesto que parece tener TV Azteca para la producción de las telenovelas. Se suponía que para esta época iba a estar grabando Las Bravo, pero se ve que ella se la está tomando con soda. Ahora se prepara para representar a la cadena mexicana en las presentaciones ante los anunciantes de Nueva York, que se realizan tradicionalmente en mayo. También quiere regresar al teatro.

Como es de esperarse, Edith tiene gente que la ayuda en su casa, y que lo agradece mucho pues hay pocas cosas que odia más que "lavar los baños", pero sí hay una labor del hogar que es uno de sus placeres secretos y es lo que yo más odio en la vida: Doblar la ropa, después del lavado y secado. "Los olores y el calorcito me hacen feliz. Además se me hace algo muy femenino", dijo riéndose. ¡Con razón aceptó la imagen de ser un suavizante, que además ayuda a que la ropa se seque un 30% más rápido. Como mamá ocupadas que somos todas, sabemos que el tiempo vale oro Y huele delicioso!

Imagen cortesía Edith González, Mezcalent, Got Milk!

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