Tres razones para admirar a J.Lo y Marc Anthony…¡Qué vivan!

Seamos francos, a medida que se acercaba el estreno del programa ¡Q’ Viva! The Chosen (Univisión), que reunió a Jennifer López y Marc Anthony, la expectativa de la audiencia se inclinaba más hacia el comportamiento de la expareja al estar juntos ¿cómo hablarán?, ¿se verán enamorados?... Total, por ahí dicen que donde hubo fuego cenizas quedan.

No habían pasado ni diez minutos del programa, cuyo primer capítulo se transmitió ayer a través de Univisión, cuando la expareja de latinos más mediática que ha existido, me robó el corazón. 

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Realmente su periplo a través de 21 países latinoamericanos en busca de talentos para que participen en la preselección del elenco del show ¡Q’ Viva!, que se llevará a cabo en Las Vegas, más que un simple documental, es un viaje a la idiosincrasia latinoamericana.

Jennifer López, Marc Anthony y Jamie King bajo la dirección del productor Simon Fuller, nos dieron una probadita del talento artístico latino, del que se encuentra en cualquier rincón del continente, lugares donde la famosa expareja está dispuesta a buscarlos. Vimos artistas de Chile, Colombia, Argentina, Brasil, Guatemala, Puerto Rico y México, todos con el sueño de llegar lejos. Uno de los concursantes –cuyo grupo por cierto pasó a las audiciones finales que se realizarán en Los Ángeles-, un bailarín caleño dijo que cuando “uno es latino, uno tiene sabor, uno tiene algo de locura” y es cierto. Eso que el bailarín de salsa definió como locura se me ocurre traducirlo en pasión, en entrega y en diversidad.


Univision - Shows

Marc Anthony y Jennifer López nos están brindando la oportunidad de viajar y de recorrer junto a ellos las entrañas de nuestra Latinoamérica, una tierra que a pesar de sus dolores, del hambre y de su aporreada cotidianidad, sigue soñando, sigue bailando, cantando y creando. Esa Latinoamérica creativa, joven y emprendedora que se expresa a través del arte popular.

Entre los que pasaron las pruebas de los cantantes se cuenta un grupo brasileño de capoeira llamado Topazio. Diez hombres talentosos conquistaron a J.Lo  y a todos nosotros con su danza acobática a la orilla de la playa.

Marc Anthony, desafió un torrencial en Colombia, para llegar al encuentro de un grupo de bailarines en una barriada pobre de Cali. Estos bailarines de salsa, le demostraron al cantante y a la audiencia que las penas se visten de lentejuelas y se sacuden con talento.

Y J.Lo invitó a Los Ángeles a unos bailarines de malambo, baile vivaz de zapateo que ejecutan sólo los hombres y se acompaña con rasgueo de guitarra.

Nunca he sido ni pro J.Lo –Marc, ni anti ellos, pero con este programa he encontrado tres razones para respetarlos profesionalmente: se están esforzando por ir, buscar y evaluar talento genuino en recónditos rincones de Latinoamérica. Están mostrando al mundo el rostro diverso de nuestro continente, y están enseñando la diversidad de nuestra cultura, todo en el plan de una audiencia e internacional que ahora sabrá de verdad lo que es el talento latino. ¿No es una labor admirable?

¡Qué vivan J.Lo y Marc!

Imagen vía Getty Images