Trucos para recuperar tu piel después de la paliza del invierno

Los climas extremos son fatales para la piel. Sabemos muy bien lo que nos hace el sol, pero no tenemos mucha consciencia de los estragos que hace el invierno. Lo que sí sabemos es que en la temporada de frío se nos reseca, a algunas se nos enrojece y se nos pela. El problema no es sólo el frío, que ya de por sí quema la piel, si no la resequedad que produce la calefacción. Para reparar tu piel, sigue este tratamiento, que te la dejará más suave que la seda.

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1.-Colócate una crema emoliente, como un desmaquillador, para garantizar que el exfoliante se deslizará por tu piel y no producirá daños. Puedes usar las manos o un algodón. Si no tienes una crema de limpieza en casa, puedes usar yogurt natural.
2.-Usa un exfoliante. Si no tienes la crema, puedes emplear una mezcla de aceite de oliva, sal o azúcar. También funciona la combinación de hojuelas de avena, bicarbonato de sodio y un poco de agua. No uses nada cítrico. La idea es tener un producto granulado que al aplicarlo sobre la piel haga mini-presión en los poros y los limpie más profundamente. Comienza pasándote el exfoliante en la frente con movimientos circulares suaves y ve bajando hacia la nariz. Esta es la llamada zona T, que es dónde más se acumula la grasa en la cara. Acuérdate de mover tus dedos de forma circular, pero no hagas presión. No te toques la parte de las ojeras, la piel allí es muy sensible. Tampoco los párpados. Pasa la crema alrededor de los ojos, pero fuera de esta área. Vuelve a la nariz y aplícate la crema insistiendo con los movimientos circulares cerca de los huequitos. Allí es donde más salen los puntos negros. Sigue hacia las mejillas, por los pómulos, hasta las sienes. No te toques la boca.
3.-Límpiate bien la cara y colócate un humectante. De nuevo el yogurt natural es un remedio casero ideal. También sirve el puré de papaya, o una mezcla de la yema de huevo bien batida con puré de aguacate (palta). Aplícate el humectante en forma de zig-zag, siempre hacia arriba. Especialmente en el área alrededor de los ojos, las mejillas y
los labios.
4.-Si tienes tiempo colócate una mascarilla. Las proverbiales rodajas de pepino son fantásticas. También rodajas de piña (ananás) o de Aloe Vera (sábila). Es más, si tienes una planta de estas en casa, sácale una de las hojas y ábrela por el medio. Verás que adentro tiene un gel. Es el mejor humectante natural que conozco.
5.-Por último colócate un astringente. Esto va a terminar de llevarse las células muertas y cualquier suciedad que haya quedado por ahí. Un buen astringente natural es la mezcla en partes iguales de jugo de limón y agua helada. Colócatelo muy suavemente con un algodón. Imagínate que estás limpiando a un bebé con pañalitis. Deja la mezcla actuar por unos dos minutos y lávate de nuevo la cara con agua fría. No salgas al sol sin quitarte el astringente hecho de limón. Se te puede manchar la cara.
Por último una advertencia: Si vas a usar productos comerciales, por favor acuérdate de evitar los que tienen parabenos. La piel es el órgano más grande que tienes en el cuerpo, no la pongas en contacto con productos que te pueden hacer daño.

Imagen vía Inter Continental Hong Kong/flickr